Regresan a las aulas los primeros estudiantes de la UPF Barcelona School of Management

  • Hasta final de curso hay 186 estudiantes emplazados a recuperar la presencialidad de las clases y 386 que deberán volver sólo para presentar el Trabajo Final de Máster.
  • La Escuela se prepara para septiembre y ya está condicionando las aulas con nueva tecnología que permita la formación presencial y en remoto simultáneamente.

El pasado viernes 19 de junio volvieron a las aulas del edificio Balmes los primeros estudiantes de la UPF Barcelona School of Management tras tres meses de estado de alarma y formación en remoto. Es el primer paso hacia la nueva normalidad, aunque no para todos. De forma excepcional, volverán a las aulas sólo aquellos estudiantes que por necesidades de formación o la particularidad de la clase, lo requieran. Y lo harán bajo un estricto protocolo: en grupos reducidos, con mascarilla, con un máximo de 5 horas lectivas, distancia física de seguridad y con dispensadores de gel hidroalcohólico al alcance.

Los primeros han sido 20 estudiantes del Executive MBA, de los más de 1.500 que tiene la escuela en total. Hasta el final del curso serán 186 los estudiantes de 9 programas diferentes emplazados a recuperar la presencialidad de clases y 386 los que sólo tendrán que volver al aula un día para presentar el Trabajo Final de Máster.

'La mayoría de las clases en la UPF-BSM terminan la primera semana de julio y por tanto finalizarán en formato remoto. Pero sí recuperamos algunas clases de programas que se alargan hasta finales de julio y que el modelo de formación (talleres, presentaciones, clases prácticas, etc.) requieren el encuentro presencial', explica el decano de la Escuela, Oriol Amat. 'Lo que hemos intentado en todo momento es prepararnos para un retorno seguro y adaptarnos tanto a las necesidades del estudiante como a los objetivos académicos del programa de formación'. De hecho, algunas de estas clases se ofrecen al estudiante además de en presencial en su versión en remoto.

Precaución y distancia social

Durante estos tres meses de confinamiento, la UPF Barcelona School of Management ha estado trabajando en el acondicionamiento de los espacios para aplicar las medidas que marcan los protocolos de seguridad: ha realizado una desinfección íntegra de todo el edificio, se han distanciado las mesas en las aulas y se han adquirido de más distancia (1,5m), se ha organizado la señalización y marcado los recorridos para transitar por pasillos y espacios comunes y se han cerrado, por seguridad, ascensores, salas de estudio y de sociabilización. Además, en la entrada del edificio se han habilitado tornos para evitar la entrada de personas ajenas a la comunidad universitaria de la Escuela y se han colgado carteles para recordar las distancias de seguridad y la obligatoriedad del uso de mascarillas. El protocolo con las normas y consejos a seguir se ha hecho llegar a los estudiantes y previamente a los profesores y personal del centro.

Preparados para el futuro

Desde el inicio del estado de alarma, la UPF Barcelona School of Management ha hecho un gran esfuerzo para adaptarse y mantener en todo momento la formación en remoto al tiempo que se preparaban los planes de condicionamiento y retorno. 'A pesar de las circunstancias, no hemos estado parados', recuerda el decano. La Escuela no sólo ha mantenido la formación en remoto, sino que ha impartido en abierto 18 webinars gratuitos sobre el impacto del coronavirus en los diferentes sectores y ámbitos profesionales. Ha creado el Observatorio Covid19 con más de 80 artículos de reflexión, análisis y consejos de la comunidad académica, ha presentado el programa UPF-BSM+ para los estudiantes de este año con un paquete de acciones y prestaciones adicionales, se han hecho cerca de un centenar de asesoramientos profesionales, 15 actividades de networking online y ha destinado 100.000 euros a unas nuevas ayudas para los estudiantes que hayan visto afectada su economía de manera grave durante este periodo.

Asimismo, la UPF-BSM ha iniciado ya las obras de acondicionamiento de 39 aulas del edificio Balmes con nuevas tecnologías para la docencia híbrida (presencial y en remoto, simultáneamente) ante posibles episodios de rebrote de la pandemia. 'Estamos instalando proyectores, cámaras y monitores que nos permitan hacer, si es necesario, esta docencia híbrida. Estamos invirtiendo alrededor de 600.000 euros para preparar la Escuela y asegurar que nuestros estudiantes tengan siempre garantizada la formación con los niveles de calidad y excelencia de siempre; y siguiendo las nuevas normas de seguridad sanitaria', concluye Amat.

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