Carta del rector de la Universidad Pompeu Fabra a la comunidad universitaria

Como decano de la UPF Barcelona School of Management quiero compartir la carta del rector de la Universidad Pompeu Fabra y presidente de la Fundación de la UPF Barcelona School of Management. Un mensaje que comparto y que acompaño con mis deseos de salud, tranquilidad, confianza y cooperación. Desde la UPF Barcelona School of Management estamos trabajando para que toda nuestra comunidad pueda seguir funcionando desde casa en condiciones y con seguridad, garantizando recursos y herramientas para el teletrabajo y la formación en remoto. Agradecemos el esfuerzo y la comprensión en este periodo de confinamiento, del que confío saldremos todos reforzados.

Oriol Amat
Decano de la UPF Barcelona School of Management

Carta del rector de la Universidad Pompeu Fabra a la comunidad universitaria

Estimados estudiantes, profesores y personal de gestión, estimados amigos de cada día:

Todos nosotros recordaremos como una vivencia singular esta primavera del 2020 toda la vida. La epidemia nos ha colocado en un mundo inesperado y desconocido, del que dicen que tenemos que aprender y quién sabe si al final nos decepcionará. Quizá, como decía hace pocos días un buen colega, “esto no es el fin del mundo, pero quizás es el fin de un mundo”. ¿Cuántos mundos tenéis, vosotros? Yo creo que tengo más de uno, pero éste no lo tenía. Encerrados en casa y con una calle extraña fuera, inhabitable, tocada por el fantasma del contagio, la vida se vuelve muy distinta.

Así mismo, desde este paraíso del malestar, conservemos el optimismo de saber que seguimos el curso de nuestra misión. Disponemos, sin duda, de toda la gama de recursos que nos permiten mantener la Universidad en marcha y a buen ritmo. No en la misma modalidad que antes, no nos engañemos, pero llevando a cabo una gran parte de su trabajo natural.

Quisiera pediros, como he hecho tantas veces, que miréis hacia la zona donde os sintáis orgullosos de la Universitat Pompeu Fabra, con el énfasis que queráis poner. Por mucho que esta espera de la normalidad dure varias semanas, os invito a mantener un estado de ánimo que será precioso a todos los efectos.

Este estado de ánimo lo veo integrado por, al menos, tres elementos:

1) Tener confianza en los que dirigen y coordinan las actividades. Escuchémoslos. Si la universidad no fuera, en mis sentimientos, un máximo de la cultura, diría igualmente que nuestro equipo es bueno para cualquier misión, la más alta para toda la ciudadanía incluida. Os aseguro que estamos en buenas manos, bien organizados. Tener confianza significa creer que el principal objetivo de la organización es vuestro bienestar. Cualquier problema de salud y de subsistencia, y también académico, claro, nos concierne a todos los compañeros y, por consiguiente, a los responsables principales. Nuestro proyecto de Bienestar Planetario, en estos momentos, también está pasando por aquí.

2) No ceder a la tentación de la desesperanza, que es la versión más cruel de la tristeza. La tristeza puede ser deliciosa. Por ejemplo, cuando echamos de menos el contacto con nuestros compañeros de trabajo más queridos. Tristeza, sí. Y tanta preocupación como queráis. Pero la desesperanza no tiene ningún fundamento. Ocupaos, antes que nada, de vosotros: cuidaos y cuidad a vuestros familiares y amigos. Centraos en vuestro interés primordial. Nuestra universidad se encarga de todo lo demás.

3) No ceder tampoco a la tentación del sobreesfuerzo. Me consta que estáis haciendo un trabajo entregado y generoso para adaptaros a esta situación, y os lo quiero agradecer. Sin embargo, no os quiero pedir más de lo que hacéis. Debemos correr esta carrera en cada momento como si pudiéramos sostener el ritmo indefinidamente. No nos interesa la simple justificación de los trabajos realizados ni mostrar las virtudes de nuestro esprint. Tenemos derecho a elegir qué hacemos, sin sufrir, una vez se ha pensado bien, por lo que dejamos de hacer. Sólo el interés académico y la utilidad institucional deben servirnos de modelos. Hagámonos pasar los nervios y procuremos ofrecernos y ofrecer a la comunidad un trabajo o un estudio que nos interese y nos parezca de buena calidad, desde lo que sabemos y como sabemos hacerlo, sin exigencias innecesarias. Cada paso vale mucho y, a veces, un solo paso es oro.

Os pido que penséis en ello y que nos prometamos respeto a estos tres principios. Que profesores, estudiantes y personal de administración y servicios podamos confiar plenamente los unos en los otros y darnos apoyo mutuo.

Trataré de escribiros a menudo durante estos días. No creo que se nos haga corto este tiempo de confinamiento, pero estoy seguro de que puede ser más entretenido de lo que ahora nos imaginamos.

Un fuerte abrazo,

Jaume Casals
Rector

Barcelona, 25 de marzo de 2020

Más información:

Se suspende la actividad lectiva presencial a partir del 13 de marzo

Protocolo de actuación coronavirus (COVID-19)

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