
La iniciativa, creada en colaboración con Comertia y The Skeye y dirigida por Oriol Amat, nace con el objetivo de producir investigación, transferencia de conocimiento y docencia sobre este tipo de compañías.
La empresa familiar constituye el tipo de compañía con mayor peso dentro del tejido empresarial catalán en términos de volumen de actividad: aproximadamente entre el 60 % y el 70 % de la actividad empresarial se desarrolla a través de este modelo de empresa. En este contexto, la UPF Barcelona School of Management (UPF-BSM), en colaboración con Comertia y The Skeye, ha impulsado la creación del Observatorio de la Empresa Familiar con el objetivo de analizar y difundir conocimiento riguroso y relevante sobre las dinámicas propias de estas organizaciones, así como sobre los principales retos a los que se enfrentan en un entorno económico y social en constante transformación.
"Queremos apoyar a las empresas familiares aportando ideas, enfoques estratégicos y difundiendo buenas prácticas, con la voluntad de contribuir al fortalecimiento y a la excelencia del conjunto del tejido empresarial", explica Oriol Amat, director del Observatorio de la Empresa Familiar de la UPF-BSM.
De cada 100 empresas familiares que se crean, solo el 10 % llega a la cuarta generación. "Esto se debe a problemas relacionados con el relevo: falta de planificación, falta de profesionalización o ausencia de determinadas estructuras de gobierno en la compañía", señala Amat. Con su actividad, el Observatorio también nace con el objetivo de contribuir a la continuidad generacional de las empresas familiares, convirtiéndose en un centro que conecta y apoya a este tipo de empresas, facilitando su adaptación a los retos del futuro.
Transferencia de conocimiento
Entre las prioridades del Observatorio se encuentran la generación y la transferencia de conocimiento a través de la investigación, el análisis de las particularidades de las empresas familiares, la publicación de informes y estudios, y la organización de jornadas. "Estas compañías tienen ventajas por su propia naturaleza y su visión a largo plazo, pero también presentan algunas características únicas que pueden hacerlas más frágiles si no se gestionan adecuadamente", apunta Oriol Amat. "Nos gustaría generar estudios que ayuden a las empresas familiares a superar todos aquellos elementos que no les permiten pasar de generación en generación; esto implica estudiar cómo mejorar el gobierno corporativo, la toma de decisiones, cómo gestionar procesos clave como la sucesión generacional, la gestión del talento o la capacidad de innovación", explica el experto.
La formación especializada es otro de los ejes clave de este Observatorio, que ofrece programas ejecutivos diseñados específicamente para dar respuesta a las necesidades reales de la empresa familiar. El Observatorio ya ha puesto en marcha dos posgrados: uno dirigido a personas con una trayectoria consolidada que ocupan posiciones de dirección y liderazgo en empresas familiares, y otro orientado a perfiles más júnior, descendientes de la empresa familiar que todavía no se han incorporado a ella. "Estos programas tienen el objetivo de fortalecer las competencias de los miembros de la empresa familiar, alinear intereses y garantizar la sostenibilidad del proyecto empresarial a largo plazo", señala Amat.
Y es que un reto especialmente relevante para este tipo de empresas aparece cuando, con el paso del tiempo y especialmente en el tránsito de una generación a otra, los descendientes no siempre cuentan con las mismas características personales que tuvieron los fundadores de la empresa. "En estos casos, es necesario avanzar hacia la profesionalización del equipo directivo para garantizar la continuidad y el buen gobierno de la empresa", matiza Amat.
Creación de sinergias
El Observatorio también promoverá espacios de encuentro y diálogo entre los distintos actores vinculados a la empresa familiar para fomentar el aprendizaje mutuo y la generación de sinergias. "Tenemos la ambición de crear un ecosistema de personas vinculadas a la empresa familiar: desde alumnado que haya pasado por nuestras formaciones, hasta el profesorado y las empresas colaboradoras que nos ayuden a realizar más investigación y a difundirla mejor", apunta el director del Observatorio de la Empresa Familiar de la UPF-BSM.
Una empresa de composición particular
La diferente composición del capital que tienen las empresas familiares "condiciona toda la manera de gestionar la empresa", explica Amat. Las empresas familiares, a pesar de su elevada mortalidad, "viven más años, ya que piensan en el valor que transmitirán a las generaciones futuras de la empresa", señala el experto. "El hecho de tomar decisiones pensando a largo plazo hace que sean compañías más prudentes, más socialmente responsables y, en general, con una gestión muy diferente a la de las empresas que no son familiares".
Con el lanzamiento de este Observatorio, la UPF-BSM estudiará casos concretos de empresas familiares, haciendo que el conocimiento fluya en dos direcciones: desde la escuela hacia la empresa y desde la empresa hacia la escuela. "Nos gustaría que este Observatorio contribuyera a generar conocimiento que permita que las empresas tengan una vida más saludable y que aporten mucho más valor", concluye Amat.