La Universidad, cuna del emprendimiento

Entrepreneurship

Susana Domingo
Jefa del Área de Estrategia y Emprendimiento
Directora del programa StartLab

 

La actividad emprendedora tiene un gran impacto económico y social, generando oportunidades y bienestar a su alrededor. Las iniciativas basadas en el conocimiento conllevan valor económico, cultural y social y tienen en las universidades una gran fuente de talento, de ideas y de proyectos. De este modo, tener un buen sistema educativo promotor de talento es un factor de atracción para industrias, capital, grandes empresas y talento internacional. Un fenómeno que tiene un efecto multiplicador a medida que estos agentes crecen y se consolidan en el entorno.

Las universidades y las escuelas de management son parte esencial del sistema económico de cualquier territorio, siendo fuente de creación de talento con impacto directo en los ecosistemas emprendedores. Estas instituciones nutren el espíritu emprendedor de los estudiantes y los capacitan para reconocer oportunidades y diseñar y desarollar modelos de negocio con impacto económico y social. 

El impulso, a través de la legislación

Las administraciones públicas son conscientes de la necesidad de incentivar el emprendimiento y, en este contexto, el Congreso de Diputados aprobó la Ley de Apoyo al Emprendimiento. Se trata de la primera normativa que da apoyo y pretende internacionalizar el emprendimiento de España y que, además, dedica un artículo específico a la tarea de los centros universitarios como incentivadores. Este apartado indica que: 

  • Se promoverán las iniciativas de emprendimiento universitario para acercar a los jóvenes universitarios en el mundo empresarial.
  • Las universidades deberán fomentar la iniciación de proyectos empresariales, facilitando información y ayuda a los estudiantes, así como promoviendo encuentros con emprendedores.

Estudiantes y emprendimiento: ¿qué dicen los datos?

Es en el marco de esta normativa que las universidades y escuelas de management han intensificado el fomento del emprendimiento, un compromiso que está empezando a dar sus frutos. Así lo recoge la encuesta del proyecto GUESSS (Global University Entrepreneurial Spirit Students' Survey), nacido en 2003, con el objetivo de medir el espíritu emprendedor y de ofrecer recomendaciones para fomentarlo. 

El último informe del proyecto en España, de 2018, acredita la participación de cincuenta universidades españolas con una muestra de 32.000 alumnos que responden al mismo cuestionario con la misma metodología aplicada que el resto de 3.100 universidades de más de 54 países que están involucradas.

Cinco años después de terminar sus estudios, el 24,5% del alumnado se plantea emprender

Sea como fuere, según la encuesta, un 4,5% de los universitarios españoles tiene intención de ser emprendedor al terminar sus estudios. Este porcentaje se eleva hasta el 24,5% cuando la pregunta se plantea cinco años después de la finalización de los estudios. 

La voluntad de trabajar por cuenta ajena en vez de intentarlo por cuenta propia es habitual –y recomendable– en todos los territorios estudiados. Esta tendencia se debe al hecho de que la experiencia que se obtiene trabajando para terceros, así como la red de contactos que se puede tejer, pueden convertirse en factores clave para emprender.

Independientemente del horizonte temporal en el que se plantea la decisión, España ocupa una posición muy baja –en comparación con la mayoría de economías desarrolladas– en el ranking de países por intención emprendedora de sus universitarios. Sin embargo, se observa una tendencia de mejora. 

En España, los estudiantes están más predispuestos a emprender que las estudiantes, hasta 9,8 puntos porcentuales por encima

Respecto al género, se registran diferencias notables entre los universitarios españoles al emprender (9,8 puntos porcentuales más altos en hombres) respecto a otros países.

Si nos fijamos en el curso académico en el que se encuentran los encuestados, la franja que registra un nivel de intención emprendedora más elevada corresponde a los estudiantes de primer curso (29,4%). Este porcentaje decrece a medida que los estudiantes avanzan en su itinerario curricular, situándose en el 24% en los estudiantes de último curso. Este comportamiento se ha observado, también, en el conjunto de la Unión Europa y, de forma menos clara, en los países de fuera de la UE. 

Por lo que se refiere a ramas de conocimiento, los estudiantes que más dicen querer trabajar por cuenta propia corresponden a Ingeniería y Arquitectura (32,2%), seguidos por Ciencias Sociales y Jurídicas (28,5%), logrando el porcentaje más bajo en los de Ciencias (16,5%). Hay que apuntar que este último dato podría crecer en los próximos meses a raíz del protagonismo que han tenido los profesionales vinculados a las ciencias de la salud durante la pandemia. 

El 62,3% de los universitarios en España no han recibido formación específica en emprendimiento, un dato más elevado que el 60,9% del conjunto de la UE y alejado del 24% de países como China

Un último dato: un 62,3% de los universitarios españoles no han recibido formación específica en emprendimiento Se trata de un porcentaje muy elevado, superior a la media europea (60,9%), a la del conjunto de los países participantes (51,9%) y muy lejos de los datos de países como China (24%). 

El ejemplo de StartLab

Para la UPF Barcelona School of Management el emprendimiento es uno de los ejes estratégicos y un pilar básico de la transferencia de conocimiento e impacto social. El emprendimiento se plantea, pues, como motor de impacto social.

Conoce el programa StartLab

Entendemos el emprendimiento no solo como la creación de empresas, sino como un modo de afrontar retos profesionales y personales. Se trata de una actitud ante la vida y es en este sentido que formamos a nuestros estudiantes, independientemente del programa que hayan escogido.

En la UPF-BSM tenemos el convencimiento de que el emprendimiento es una actitud que se puede aprender en las aulas, que es una forma de entender el ejercicio profesional y que, sin duda, marcará la diferencia. Con el objetivo de darle apoyo se ha creado el programa de acompañamiento y formación para el emprendimiento StartLab, que ofrece servicios de asesoría y formación tanto por parte de profesores de la UPF-BSM como del colectivo alumni y ayuda a los estudiantes a tejer la red de contactos con el ecosistema emprendedor de Barcelona.