Trump vs. Biden: ¿Quién ha sido el león del circo?

Toni Aira Foix
Toni Aira Foix
Director del Máster en Comunicación Política e Institucional de la UPF-BSM

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En la dialéctica instalada históricamente en la confrontación para la presidencia de los EE.UU., ¿cuál ha sido el mensaje que han transmitido Trump y Biden en su competición a vida o muerte política? ¿Quién ha sido el león de este nuevo circo electoral? Sin duda, de nuevo Trump

Cuando hace cuatro años, el día de las elecciones presidenciales norteamericanas, en un espacio televisivo de análisis político, su presentadora nos pidió a los participantes una palabra como nuestro resumen particular de aquella campaña, yo contesté sin dudarlo: "Trump". Con ello no aventuraba que ganaría. No pensaba realmente que lo terminase haciendo. De hecho, no quería ni pensar que aquello pudiese suceder, pero, a su vez, si somos sinceros, admitiremos todos que los analistas que lo defendieron antes de que sucediese, fueron minoría absoluta. 

Eso sí, tenía claro que Trump había marcado aquella campaña. Tenía claro que, comunicativamente, había sido, con diferencia, quien había emergido de aquel período electoral no solo como la novedad, sino también como el contrincante con mayor capacidad de arrastrar la agenda mediática y también la agenda política del momento. Había sucedido aquello que Leslie Moonves, presidente de la CBS, describió tan gráficamente: "¿Quién dijo que este circo llegaría a nuestra ciudad? Quizás no será bueno para América, pero es fabuloso para la televisión". 

En estas elecciones norteamericanas de 2020, ¿la dinámica ha sido muy distinta? Centrémonos, aquí y ahora, en la vertiente comunicativa de esta campaña electoral. Es una de las muchas desde donde se puede analizar la política, pero no es solamente una más. La política entendida como proceso comunicacional es una forma de aproximarse y de relacionarse con ella que hace décadas que ronda y que tiene en ilustres teóricos como Robert Meadows unos firmes -si no creyentes, sí notarios- que levantan acta de su existencia y extensión social. Grandes referentes norteamericanos en el ámbito de la comunicación política han llegado a resumirlo de la siguiente manera en tiempos electorales: "El candidato es el mensaje". 

Y en la dialéctica, en el enfoque (en el frame) instalado históricamente en la confrontación por la presidencia de los Estados Unidos, ¿cuál ha sido el mensaje que han transmitido Donald Trump y Joe Biden en su competición a vida o muerte política? ¿Quién ha sido el león de este nuevo circo electoral? ¿Quién ha estado en el centro de la arena, con la mayor parte de los focos centrados en él? Sin duda, de nuevo Trump. 

Comunicativamente, en la campaña de 2016, tenía claro que Trump, con diferencia, había emergido de aquel periodo electoral no solamente como la novedad, sino también como el contrincante con más capacidad de arrastrar la agenda mediática y política del momento

¿Esto quiere decir automáticamente que esta circunstancia le hace ganador? Aunque se sigue con el patrón de hace cuatro años, con Trump siempre al ataque agitando el odio contra los adversarios y, con estos a remolque, el factor comunicativo puede impulsar esta idea, también ofrece una vía de escape para los que no se quieren resignar. Es una pequeña ventana de oportunidad, pero existe. El secreto está en el efecto del foco que les acabo de comentar. 

Trump, icono de la era del enfrentamiento 

En una política entendida como reality show, es evidente que Trump se ha impuesto en captación de audiencia a cualquiera de los adversarios que hasta ahora ha tenido contraponiéndose a ellos. Y, de entrada, este ser el centro de atención, este dar juego, ya es sinónimo de liderazgo para muchos. Goza del conflicto y del choque que el sociólogo John B. Thompson identificó hace ya décadas como clave en política para impactar en la atención de los medios y de alrededores. Es el icono perfecto de la era del enfrentamiento que recientemente ha teorizado y plasmado en un libro con este título Christian Salmon, antes padre de la popularización del exitoso concepto del Storytelling. Trump ha conseguido todo esto como también hizo icónico su eslogan que ha reutilizado en esta campaña, Make America Great Again, mientras que su adversario ha tirado con poco éxito de un largo y poco memorable Battle for the Soul of the Nation

Trump ha estado de nuevo en el centro. El Sol alrededor del cual ha girado la campaña, pero como el astro rey, que no lo percibimos pero se va consumiendo, la hiperexposición a los focos de las cámaras puede desgastar aceleradamente

Trump ha estado de nuevo en el centro, efectivamente. El Sol alrededor del cual ha girado la campaña, pero igual que el astro rey, que no lo percibimos, pero se va consumiendo, la hiperexposición a los focos de las cámaras puede desgastar aceleradamente. Puede mantener a millones de votantes convertidos en fans y en followers del gran influenciador del momento, pero también puede cansar antes a aquellos a los que no hace demasiado se había aproximado como la novedad que ya no es o como el producto de comida rápida que, en un momento determinado, sin pensárselo demasiado, se compra para satisfacer una pulsión que, así, también rápidamente, se desfoga. 

¿Y después del primer impulso, qué? Esta será la clave comunicativa que decantará las opciones de victoria de Trump y Biden. La dimensión y la ubicación en estados clave, de los votantes / espectadores / consumidores que, bien hayan decidido que del actual espectáculo ya han tenido suficiente o bien no encuentren que el otro aspirante a león del circo les ofrece un entretenimiento a la altura que justifique apartar del centro de todas las miradas el actual titular. 

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