"El Parlamento Europeo se equivoca al incorporar como energía verde el gas natural y la energía nuclear, ya que claramente no lo son"

Gas natural
  • Marcos Eguiguren, director de la Cátedra Internacional en Finanzas Sostenibles de la UPF Barcelona School of Management, analiza la decisión de la Eurocámara sobre la taxonomía que señala a los inversores qué actividades pueden ser calificadas como sostenibles o que contribuyen a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero

 

El Parlamento Europeo ha aprobado, a petición de la Comisión Europea, incluir el gas natural y la energía nuclear como energías verdes dentro de la taxonomía que señala a los inversores qué actividades pueden ser calificadas como sostenibles o que contribuyen a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. 

El director de la Cátedra Internacional de Finanzas Sostenibles de la UPF Barcelona School of Management y Triodos Bank y Associate Provost for Strategic Projects de la UPF-BSM, Marcos Eguiguren, se ha mostrado "perplejo y en desacuerdo" con la decisión de la Eurocámara, tal como ha indicado en varias ocasiones. La visión de Eguiguren, además, está alineada con la que ha mostrado la Global Alliance for Banking on Values (GABV) en recientes publicaciones lanzadas estos días.  

"La finalidad de las finanzas sostenibles es que las instituciones implementen un propósito financiero que busque tener un impacto positivo para la sociedad" 

Según Eguiguren, la propia forma de afrontar la taxonomía "genera dudas", ya que se está hablando de "cambiar lo que entendemos por finanzas sostenibles por un ticking the boxes, cuando su finalidad es que las instituciones implementen una cultura o propósito financiero que busque tener un impacto positivo para la sociedad". "Este objetivo difícilmente se consigue a través solamente de una taxonomía", ha añadido. 

El impacto de la situación geopolítica en la decisión

Para el director de la Cátedra Internacional de Finanzas Sostenibles de la UPF-BSM, la decisión del Parlamento Europeo "es errónea porque la taxonomía se pervierte al incorporar como energía verde a dos fuentes que claramente no lo son". En el caso del gas natural, porque "aunque ciertamente generan menos emisiones de gases de efecto invernadero, estamos hablando de una fuente de energía que los genera", ha apuntado. En el caso de la energía nuclear, porque "a pesar de que no emite gases de efecto invernadero, sí que genera un volumen importante de residuos radioactivos de enorme peligrosidad para el planeta, cuyo reciclaje y solución está muy lejos de ser hallada", ha expuesto. Por tanto, Eguiguren entienden que "no pueden ser catalogadas como energías verdes stricto sensu". 

En palabras de su director, la cátedra "puede entender que, dada la situación geopolítica, haya cierta premura por mantener determinadas dosis de generación de energía por vía nuclear o gas, pero no debemos oficializar para ello que estas energías entren dentro de la categoría de lo verde". En este sentido, Eguiguren ha indicado que "sería mucho mejor" haber definido una norma transitoria diferente, con muchas limitaciones y restricciones, "para mantener durante un breve tiempo ese tipo de tecnología sin que fueran incorporadas en la taxonomía verde". 

"Dada la situación geopolítica, es comprensible que haya premura por mantener determinadas dosis de generación de energía, pero no debemos oficializar el gas y la nuclear en la categoría de lo verde"

Tal como explicó Eguiguren el pasado mes de febrero, la propuesta del Ejecutivo comunitario respalda las peticiones de países como Francia o de Alemania, que ya antes de la invasión rusa de Ucrania pedían un reconocimiento explícito de la energía nuclear como fuente libre de emisiones de CO2 y la inclusión del gas como fuente necesaria para la transición hacia un sistema basado en las renovables, respectivamente.

Críticas de expertos y colectivos climáticos

Pese a que la crisis energética y la guerra en el Este de Europa hayan servido como catalizadores de la votación, la decisión del Parlamento Europeo ha conllevado las críticas frontales también de colectivos climáticos como Greenpeace o la European Climate Foundation, por considerar que se alejan de lo que deben suponer las finanzas sostenibles. 

En este sentido, Eguiguren ha añadido que, como Cátedra Internacional de Finanzas Sostenibles, "nos parece una muy mala idea que ambas tecnologías formen parte de la taxonomía verde". "El verdadero cambio en el modelo de negocio de las finanzas no va a venir por vía de taxonomías, sino por dos grandes vías", ha matizado, y ha continuado: "Primero, por la incorporación del riesgo sistémico asociado al cambio climático a la manera en que las entidades analizan y conceden sus riesgos. Segundo, por vías del propósito. Es decir, de que las entidades financieras, en su misión, visión y valores, incorporen un claro propósito de transformación económica y de la sociedad".