Prepararse para la jubilación, un reto para trabajadores y empresas

Jubilación

Mariano de las Heras
Director del Máster en Dirección y Gestión de Personas en las Organizaciones

__

 

La jubilación tiene un impacto determinante en la vida de un trabajador. Este derecho o acto administrativo -que se produce cuando, por ley, se alcanza una determinada edad legal de jubilación y da lugar a la desvinculación laboral del trabajador con la empresa- provocará un cambio muy significativo en su día a día y, como consecuencia, en su vida. Una situación que afectará de forma distinta, según el perfil y función de cada empleado (cargos de responsabilidad), y/o el periodo de tiempo de vinculación con la empresa. 

La planificación de procesos de transición hacia la jubilación deberían incluirse en las políticas estratégicas de bienestar del empleado, intensificadas tras el covid-19 

Se trata de un proceso de transición con toda seguridad difícil y complejo para un empleado. Un nuevo reto de superación, acompañado de una relevante dificultad de adaptación. Una etapa donde las personas podrían experimentar determinantes síntomas físicos y emocionales como consecuencia de la no adaptación a esta nueva vida, conocidos como la "síndrome del jubilado". 

Preparación para la jubilación 

Estos aspectos deberían tomarse en cuenta dentro de las políticas estratégicas de bienestar del empleado (employee experience), que las empresas, como consecuencia del impacto del covid-19, han intensificado con la implantación de programas dedicados a conseguir el bienestar del empleado dentro del marco de la salud laboral

Todos estos motivos hacen necesaria la definición e implantación por parte de las empresas de acciones concretas que permitan la elaboración y planificación de procesos de transición eficaces que se anticipen al cese de la actividad laboral del trabajador en la compañía. Estos procesos ayudarán a conseguir una eficaz transferencia del conocimiento y evitarán la pérdida del talento sénior, seguramente irremplazable, tras su jubilación.

La mayoría de las empresas ponen el foco en asegurar la atracción de talento nuevo, olvidando la preparación para la nueva etapa de los trabajadores senior 

Hoy por hoy, la mayor parte de las empresas, conscientes de la calendarización de fechas de jubilación de sus empleados, ponen el foco en asegurar un plan eficaz de sucesión para evitar una posible pérdida del conocimiento, pero no en elaborar programas concretos que ayuden o preparen a las personas en su jubilación. Las estrategias se concentran mayoritariamente en atraer y seleccionar talento, ignorando lo anterior. 

Las jubilaciones parciales

Así mismo, algunas organizaciones, con independencia de dónde se establezca la edad legal de jubilación y con el interés de mantener el talento y la transferencia de conocimiento, plantean alternativas de negociación basándose en las expectativas de los trabajadores. Las "jubilaciones parciales" retrasan la edad de jubilación a través de la incorporación de los trabajadores sénior a diferentes formatos legales con la pretensión de que continúen aportando valor de una manera distinta. 

Actualmente, las empresas están comenzando a definir acciones estratégicas -lideradas por las áreas de Personas- a través de la implantación de programas innovadores concretos dirigidos a sus colectivos sénior (entre los 55 y los 65 años) con el objetivo de ofrecer un acompañamiento en lo que se podría considerar su última etapa laboral. 

Una de las herramientas más empleadas son las "jubilaciones parciales", a partir de las que se incorpora a trabajadores sénior a distintos formatos legales para que continúen aportando valor

Los programas de preparación para la jubilación (Retirement Coaching) tienen como finalidad acompañar y orientar a los trabajadores según sus objetivos de bienestar y reorientación de su vida hacia otras actividades. Estos programas, basados en técnicas y herramientas de desarrollo asistido con distintas acciones de acompañamiento, están muy extendidos y asentados en Estados Unidos y están comenzando a incorporarse en grandes corporaciones de nuestro país.

En definitiva, estas acciones pretenden fomentar el bienestar de los trabajadores sénior a través de una actitud positiva durante todo el proceso, generando una nueva visión de futuro. Dichos programas van a impactar de forma muy directa en la consecución de los objetivos estratégicos de sostenibilidad empresarial, contemplados en la Agenda 2030 a través de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), y tendrán un determinante impacto en la reputación y reconocimiento de la marca empleadora (employeer branding) como consecuencia de su definición para colectivos senior y focalizados en la mejora de su bienestar y salud laboral.