Òscar Camps: ‘Lo dramático no es solo ver morir, también lo es ver la sociedad anestesiada’

  • Òscar Camps denuncia que “estamos ante una vulneración global de los derechos humanos” y carga contra el gobierno: “nos han desbloqueado el barco de Open Arms una semana antes de las elecciones”. 
  • Anna Surinyach apunta que “es imprescindible cambiar el discurso fotográfico sobre la migración” para sensibilizar a una sociedad saturada de imágenes y para no dar alas a la extrema derecha.

“Fuimos a Lesbos a echar una mano y cuando vimos el drama ya no pudimos volver”. Òscar Camps, fundador de la ONG Open Arms, definía así el principio de todo. Lo explicaba en el tercer y último desayuno del Festival Laberint, el festival de cultura de la UPF Barcelona School of Management-Universidad Pompeu Fabra. Al otro lado de la mesa estaba Anna Surinyach, fotoperiodista y editora gráfica de la revista 5W y en medio -moderando- Chris Tulloch, periodista y director del Máster en Periodismo Político Internacional de la UPF Barcelona School of Management. 

Durante el desayuno ‘Vidas a la deriva y la Acción de Open Arms’ del festival Laberint, Òscar Camps y Anna Surinyach han desgranado las causas que llevan a las personas a subirse a una lancha para cruzar el mediterráneo, el corredor migratorio más mortífero del mundo. También han denunciado la persecución, amenazas y opresión judicial a la que está sometida la ONG Open Arms y las trabas que se imponen a los periodistas para informar del conflicto migratorio. Además, Anna Surinyach ha apuntado maneras de cambiar el discurso fotográfico para sensibilizar a una sociedad “anestesiada” y no crear imágenes que la ultraderecha pueda usar para apuntalar un discurso racista. También ha coincidido con Òscar Camps respecto a que “estamos siendo testigos de una vulneración global de los derechos humanos”.

Òscar Camps ha dado el toque de salida al acto trazando un mapa de la situación actual que vive Open Arms. “Vivimos una situación de opresión policial, judicial, estamos sujetos a sanciones y amenazas, ya nos han bloqueado el barco en 3 países”. También ha denunciado una tendencia a calificar las acciones de Open Arms como ilegales. Òscar Camps identifica un discurso sobre la ilegalidad que perjudica no sólo a su organización, principalmente perjudica a aquellos cualificados de migrantes ilegales y según Òscar Camps “esta deformación la acabamos asimilando”. Sobre el bloqueo de más de 3 meses que ha sufrido el barco de la ONG en el puerto de Barcelona Camps dice: “nos desbloquearon una semana antes de las elecciones”. A lo que él observa un movimiento puramente electoral. “Nuestras acciones son mediáticas, incomodan, por esto nos bloquean”. En consecuencia, desde la organización, están decididos a denunciar. Camps explica que su última acción, el viaje a Lesbos con más de 2 toneladas de ayuda humanitaria, guarda también un acto de denuncia: “al llevar ayuda humanitaria a un país europeo como Grecia estamos dejando en evidencia al gobierno griego”. País que alberga campos de refugiados donde sobreviven miles de personas en condiciones insalubres.

Quien también denuncia esta situación de vulneración de los derechos humanos es Anna Surinyach, lo hace a través de su cámara y de la revista 5W. Surinyach está convencida de que es imprescindible cambiar el discurso fotográfico sobre las migraciones. Cuando cubría la frontera sur de España, se dio cuenta de que los fotoperiodistas siempre tomaban la misma foto. Explica que lo que aparecía en la foto siempre eran migrantes: personas, en su mayoría negras, tapadas con una manta de la Cruz Roja. “Fotografiábamos migrantes, no mecánicos, cocineros, padres o hijos, que es lo que realmente son”. Cree que el discurso que se desprende de estas fotografías no ayuda a dar un paso más, no llega a sensibilizar, a empatizar con las personas que están al otro lado del objetivo y además lo ve como un mensaje que refuerza el discurso de “invasión” que vende la ultraderecha. Por ello cree que “hay que ir más allá de la herida”. Pone por ejemplo su foto de unos chicos migrantes cambiando la rueda de un coche. “A la mujer se le había pinchado la rueda y los chicos eran migrantes, recién llegados a Barcelona en un autobús proviniente de la frontera sur, que quisieron ayudarla”. Por aquí empieza el cambio de discurso, un cambio que quiere llegar a la conciencia de la sociedad civil.

Respecto a la sensibilización, Òscar Camps decía: “si conseguimos que la sociedad civil se sensibilice no sólo defenderemos los derechos de los migrantes, también los nuestros. Hablamos de derechos humanos”. Camps cree que estamos ante una vulneración global de los derechos humanos y que la ciudadanía ve esta situación normalizada. “Lo dramático no es sólo ver morir, también lo es ver la sociedad anestesiada”. También ha tenido palabras para los dirigentes políticos europeos, a los que ve culpables de la situación. Porque financian indirectamente a las mafias libias con la venta de armas y porque “la Unión Europea decide no hacer nada ante una crisis humanitaria”. Camps denuncia que la UE, para no actuar, debe poner en marcha toda su maquinaria judicial para tapar todas las violaciones de derechos que lleva a término. Las devoluciones en caliente, por ejemplo, están prohibidas por la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados. Òscar Camps está convencido de que aquellos políticos relacionados con la seguridad y la política migratoria que están permitiendo tal vulneración “acabarán en el Tribunal de la Haya”. Camps cree que “tiene que haber responsabilidades políticas y personales por la violación de tantos convenios internacionales”.

El Festival Laberint se ha celebrado los días 8, 9 y 10 de mayo en la UPF Barcelona School of Management, la escuela de postgrado de la Universidad Pompeu Fabra. Un festival de cultura que la escuela diseñado precisamente para hacer mirar, pensar, reflexionar y sentir a estudiantes y público sobre distintos temas de interés. La UPF Barcelona School of Management considera la cultura y la educación un binomio de éxito. Es por ello que el LABERINT Festival es también un hito en la experiencia formativa de los estudiantes, tanto para el enriquecimiento personal que proporciona, como por su capacidad de fomentar la creatividad, la abstracción y el pensamiento crítico.

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