Lecciones de 'El Príncipe' de Maquiavelo para un directivo contemporáneo

Carles Ramió
Catedrático de Ciencia Política y de la Administración en la Universitat Pompeu Fabra

Director Académico del Máster en Gobierno y Gestión Pública en América Latina de la UPF Barcelona School of Management

-

  • Maquiavelo, partiendo de un realismo y utilitarismo político desgarradores, propone un conjunto de directrices y consejos prácticos para formular un conjunto de atributos vinculados al liderazgo 
  • Los caminos del bien común y de la defensa del interés general o los senderos de la ética directiva no siempre transitan por tierras tranquilas y hay que hacer frente con determinación y sentido de la realidad los conflictos de intereses, las inconsistencias y las capturas interesadas de carácter individual o corporativo.
  • Maquiavelo no era maquiavélico, sino un pensador fino, sofisticado, realista, sincero y, por ello, con un compromiso humanista íntegro y, en consecuencia, contradictorio.

El Príncipe es un texto breve pero amplio y complejo por los temas que abarca. Se puede dividir en dos partes. La primera (capítulos I al XIV) viene a ser un tratado de ciencia política de carácter comparado sobre modelos de gobierno, con análisis históricos y de los sistemas políticos coetáneos al autor. Analiza y compara los distintos tipos de Estado (repúblicas versus principados y dentro de éstos los hereditarios, los nuevos, los mixtos y los eclesiásticos) y las formas de acceso al poder (por la virtud, por la fortuna, por las armas, por medio de crímenes o por el favor del pueblo o de los poderosos). Finaliza este apartado con un tratado de carácter militar como uno de los fundamentos sobre el que se edifica un Estado. La segunda parte del libro (capítulos XV a XXV) es la más conocida y divulgada donde Maquiavelo presenta unos consejos (recomendaciones) de carácter político y moral a los príncipes para lograr y mantener el poder. Este bloque sería el equivalente a un actual manual de coaching para dirigentes públicos y directivos privados, y así se utiliza en escuelas de alto gobierno y en escuelas de negocios. En este apartado se realizará un sintético y modesto ejercicio dialéctico sobre la potencialidad y vigencia de los postulados de Maquiavelo en la realidad institucional contemporánea.

Maquiavelo desarrolla en su obra El Príncipe algunas competencias necesarias en un buen líder. Vamos a aplicar estas cualidades a nuestro contexto temporal e institucional.

Maquiavelo, partiendo de un realismo y utilitarismo político desgarradores, propone un conjunto de directrices y consejos prácticos para formular un conjunto de atributos vinculados al liderazgo, sin la menor preocupación por una concepción escolástica de la moralidad. No parte de valores éticos claros para generar un modelo normativo de líder, sino que articula sus consejos sobre dos crudas realidades: la naturaleza real de los hombres y el escenario y juego reales de la política. Un ejercicio de realismo social y político en estado puro sin ningún tipo de concesiones a postulados de carácter dogmático. Por tanto, sus consejos, su construcción normativa se presenta sin matiz alguno que dulcifique sus postulados. Esta ausencia de ingredientes balsámicos lo justifica con una gran solvencia: “Pero siendo mi intención escribir algo útil para quien lo lea, me ha parecido más conveniente buscar la verdadera realidad de las cosas que la simple imaginación de las mismas. Y muchos se han imaginado repúblicas y principados que nunca se han visto ni se ha sabido que existieran realmente; porque hay tanta diferencia de cómo se vive a cómo se debe vivir, que quien deja lo que se hace por lo que se debería hacer, aprende más bien su ruina que su salvación: porque un hombre que quiera en todo hacer profesión de bueno fracasará necesariamente entre tantos que no lo son“ (El Príncipe, capítulo XV).

Soy consciente de que las reflexiones que aquí se van a exponer implican hacer peligrosos malabarismos ya que se va a intentar combinar una visión ética del ejercicio del liderazgo público con una dimensión realista y práctica. Creo que vale la pena este modesto intento, ya que emprender estos dos caminos por separado sólo conducen a la insatisfacción, sea ésta de índole práctica, ética o ambas a la vez.

Entre los capítulos XV y XXIII de El Príncipe, Maquiavelo desarrolla algunas competencias necesarias en un buen líder. Vamos a aplicar estas cualidades a nuestro contexto temporal e institucional (la administración pública contemporánea y el ejercicio de su función directiva) (C. Ramió, 2015). Para realizar este experimento hemos seleccionado cinco de las cualidades que expone Maquiavelo: 

  • la sabiduría
  • la sinceridad
  • la benevolencia
  • la disciplina
  • la fortuna

Descarga el artículo completo


El Príncipe de Maquiavelo y la UPF Barcelona School of Management

Este artículo forma parte del epílogo de la publicación de El Príncipe de Maquiavelo realizada por la UPF Barcelona School of Management, en una edición propia y exclusiva con el texto en italiano y una traducción al español de Helena Puigdomènech. La publicación incorpora una nota de Javier Aparicio Maydeu, delegado de Cultura y Catedrático de Literatura de la UPF, un prólogo a cargo de Annalisa Mirizio, profesora de Literatura Comparada de la Universidad de Barcelona, además del epílogo de Carles Ramió, Catedrático de Ciencia Política y de la Administración en la Universidad Pompeu Fabra. La UPF Barcelona School of Management puso en marcha, en 2017, un proyecto literario ambicioso que invita a todos sus profesores, estudiantes y comunidad a sentirse interpelados por los clásicos literarios, junto a las aportaciones académicas que nos abren a nuevos significados e interpretaciones en las diferentes áreas de conocimiento y en el contexto actual. En 2017 publicó Bartleby, el escribiente de Herman Melville, en 2018 fue Cándido o el optimismo de Voltaire y este curso se ha producido el tercer volumen de la colección con El Príncipe de Maquiavelo.

.