La transformación de la compra de medicamentos: del producto al resultado

  • Gestores sanitarios y Farmacéuticos de los principales hospitales españoles se han reunido en el “II Encuentro de Expertos en Gestión Sanitaria y Economía de la Salud”, organizado por la UPF Barcelona School of Management y patrocinado por Almirall
  • El valor social de los nuevos medicamentos se abre camino en la financiación de fármacos a fin de garantizar la solvencia y sostenibilidad en el Sistema Nacional de Salud

La innovación farmacéutica es un factor fundamental para la mejora de la salud. Sin embargo, el aumento del gasto farmacéutico público es una de las grandes preocupaciones de los políticos y los gestores sanitarios. Así lo constató el director del ICS, Josep Maria Argimón, en el “II Encuentro de Expertos en Gestión Sanitaria y Economía de la Salud”, dirigido por el profesor Jaume Puig-Junoy y patrocinado por Almirall, en la UPF Barcelona School of Management.

Durante el encuentro, académicos, gestores sanitarios, evaluadores y farmacéuticos de los principales hospitales españoles y responsables públicos de salud analizaron experiencias de compra innovadoras en el entorno hospitalario y debatieron los retos futuros del sistema sanitario desde una perspectiva económica. Argimón recordó que los fundamentos de la economía de la salud han ido calando en el ámbito de la gestión sanitaria si bien constató el gasto creciente en medicamento hospitalario de dispensación ambulatoria en unos presupuestos ‘que todavía no han permitido recuperar los salarios ni hacer frente a la obsolescencia tecnológica’. A los avances que ya se van haciendo en armonización, le siguen ahora la necesidad de medir la efectividad de los tratamientos y la incorporación de la perspectiva de los pacientes a la evaluación.

Los asistentes coincidieron en que la evaluación económica puede ser un elemento clave, antes y después de la compra de nuevos tratamientos. En esta evaluación, el estudio del valor social de los medicamentos toma fuerza a la hora de intentar garantizar la solvencia y sostenibilidad en el Sistema Nacional de Salud. En ella, el valor del fármaco no se mide únicamente por el coste del medicamento, sino que introduce aspectos clínicos relacionados con la mejora en la salud, y relacionados con la satisfacción del paciente, para que la innovación sea sostenible.

El progreso de la innovación

En la conferencia inaugural el profesor Félix Lobo, de la Universidad Carlos III de Madrid, repasó los aspectos característicos de la innovación en salud, desde la visión de la economía industrial. Lobo destacó la necesaria complementariedad entre el sector público y privado a la hora de financiar la innovación. Promover la innovación requiere entender el riesgo específico del sector salud en todas las fases de la I+D y los efectos de los incentivos, especialmente los que vienen del sector público, en este cometido. En los últimos años los patrones de competencia, la estructura de la investigación y la estrategia de la innovación han cambiado, dando lugar a un contexto en el cual pequeñas empresas biotecnológicas actúan como motor de la innovación, pero luego requieren alianzas para llevar las innovaciones al mercado. 

Las mesas de debate

El papel de la evaluación y los modelos innovadores de compra de medicamentos centraron las mesas de debate de la jornada. Maria Antonia Mangues, del Hospital de Sant Pau, Juan Oliva, de la Universidad Castilla-La Mancha y Jaume Puig-Junoy, compartieron sus visiones desde la teoría y la práctica del uso de la evaluación. Mangues destacó que el proceso de armonización en Cataluña ha servido para posicionar los medicamentos, aunque la compra todavía no ha cambiado sustancialmente. Oliva subrayó que mientras que las barreras administrativas y metodológicas son ya conocidas, la aplicación práctica es todavía incipiente por falta de voluntad política. Puig-Junoy insistió en que las pocas iniciativas de registro de resultados deberían agilizar la evaluación gradual, con un diseño previo bien definido y con disposición a enfrentarse a fracasos para mejorar. Sin embargo, los ponentes coincidieron en la necesidad de tener sistemas de registro integrados con la gestión de los hospitales para evitar errores y duplicidades. Igualmente coincidieron en la reciente incorporación de los representantes de los pacientes en las mesas de decisión, como actores de pleno derecho por su alta formación y talento. Por otra parte, sin tener un HispaNICE, hacer más con lo que ya existe es posible. Las guías de evaluación económica e impacto presupuestario establecen unos criterios flexibles para la toma de decisiones, y están orientadas gestionar la incertidumbre, pero su aplicación es todavía escasa.

Sobre los procesos de compra, la segunda mesa repasó las experiencias reales de compra innovadora en los hospitales. Antoni Gilabert, director del Área de Farmacia y del Medicamento del Consorci de Salut i Social de Catalunya moderó un debate en que participaron Ana Clopés, Adjunta Dirección General del ICO, Miguel Ángel Calleja, expresidente de la SEFH y Jefe de Servicio Farmacia Hospital Virgen de la Macarena, y Alicia Herrero, Jefa de Servicio Farmacia del Hospital La Paz. Clopés repasó la experiencia del ICO en esquemas de pago por resultados, lo cual ha permitido orientar la compra al valor y con gestión de la incertidumbre. Calleja y Herrero también explicaron su experiencia en pago por resultados, incluso con las nuevas terapias CAR-T. Calleja subrayó la importancia de la colaboración interna y externa, generar consensos entre los diferentes decisores en cada hospital y alianzas con administraciones, centros de investigación y la industria, para la entrada de la innovación. Herrero, por su parte, recalcó la variedad de instrumentos de compra disponibles y la importancia de los acuerdos en gestión clínica a la hora de definir los indicadores de seguimiento en efectividad y gasto. Todos coincidieron en que la creatividad en la financiación es un elemento indispensable si queremos pasar de la simple compra de cajas a la compra según valor. A pesar de las barreras administrativas, desde los hospitales se considera que la gestión de la incertidumbre en las innovaciones pasa por los acuerdos de riesgo compartido con pago por resultados.

La última mesa de ponencias, moderada por el profesor Juan Oliva, abordó el concepto de valor, concretamente, las medidas de resultados en salud que puedan traducir lo que en economía se entiende como utilidad o valor social. La ponencia de Miguel Ángel Casado, director general de PORIB, repasó cómo el problema no está en el ámbito metodológico. Aunque los métodos de la evaluación se compliquen, el marco sobre umbrales coste-efectividad, la elección del comparador, la incorporación de la incertidumbre y las escalas de valor ya tienen buenos fundamentos. Pero el inmovilismo no es el camino a seguir: lo que no se mide no se puede analizar ni mejorar. El Dr. Jordi Alonso, del IMIM, repasó en detalle las posibilidades en el uso de instrumentos que miden la experiencia del paciente en el proceso de la atención (PREMS) y en el resultado sobre su salud y bienestar (PROMS). Ambos deben considerarse en las evaluaciones puesto que no son sustituibles entre sí, aunque en la práctica todavía predominan los de tipo específico de cada enfermedad y convendría un consenso en el uso de algún PROM genérico. Finalmente, el Dr. Jaume Notario, Dermatólogo del Hospital de Bellvitge y profesor asociado de Dermatología en la UB, habló de la gestión de la eficiencia en la práctica clínica. Según Notario, la eficiencia es una obligación en todos los ámbitos desde la macro hasta la micro del sistema sanitario. Es crucial conocer tanto los resultados en salud como los costes, para no caer erróneamente en la simple contención de costes como criterio de eficiencia.

  

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