“Generar riqueza con menos recursos está bien, pero no es suficiente”

Pocos conceptos son tan relevantes hoy día como el de la sostenibilidad. Ante esta tendencia, las empresas trabajan para aportar elementos diferenciadores que hagan atractivos sus productos al gran público. Ahora bien, ¿qué incentivos tienen las compañías para ser sostenibles? ¿Cómo evolucionan empresas y administraciones públicas hacia el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)?

El consultor medioambiental y director ejecutivo de Inèdit, Jordi Oliver y el vicepresidente de Epson, Ernest Quingles, analizaron junto al vicedecano de Executive Education de la UPF-BSM, Josep Maria Galí, los nuevos modelos de negocio que se abren con el reto de la sostenibilidad empresarial durante una conferencia organizada por la UPF Barcelona School of Management

El incentivo más importante que tienen hoy día las compañías para cumplir con los retos de sostenibilidad es el de transformar su modelo de negocio de la propiedad al uso del producto

“Generar riqueza con menos recursos está bien, pero no es suficiente”, valoró Oliver, enfundado en unos vaqueros sostenibles y con certificación de comercio justo de la empresa textil holandesa Mudjeans. “Estos vaqueros no son míos, sino que solo compré el derecho temporal a usarlos”, matizó. Y es que según el director ejecutivo de Inèdit, el incentivo más importante que tienen hoy día las compañías para cumplir con los retos de sostenibilidad es el de transformar su modelo de negocio “de la propiedad al uso del producto”.

Hasta la fecha, basados en un modelo lineal, las compañías producían millones de unidades esclavas de la colaboración necesaria del consumidor produciendo una situación de colapso. Según Oliver, estamos ante el fin de una era. “El modelo que nació con la revolución industrial está muriendo”, expresó, e indicó que a medida que las empresas empiecen a cobrar por el servicio que presta su producto y no por su posesión, “interesarán otros elementos como la durabilidad”.

La formación de nuevos profesionales

Para el director ejecutivo de Inèdit, “formar nuevos profesionales que incorporen la sostenibilidad en su currículum es un aspecto clave en el año 2020”. La falta de profesionales con capacidad de transformación sostenible de forma ordenada y efectiva es una de las principales barreras con las que se encuentran las compañías para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

La falta de profesionales con capacidad de transformación sostenible de forma ordenada y efectiva es una de las principales barreras con las que se encuentran las compañías para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible

“La sostenibilidad está presenta en la estrategia empresarial y ya abarca sectores profesionales como la comunicación o el marketing”, apuntó. En este sentido, Oliver destacó la formación que la UPF Barcelona School of Management ofrece a los ejecutivos y ejecutivas del futuro en clave de sostenibilidad y que se traduce en programas como el Postgrado en Gestión de la Responsabilidad Social y Corporativa (RSC), el curso Executive Education de Economía Circular o la Cátedra Mercadona de Economía Circular, entre otros.

Sin embargo, el camino hacia la sostenibilidad no solo se basa en la voluntad empresarial de modificar los modelos de negocio preexistentes, sino que también necesita la comprensión por parte del consumidor.

Empresas con valores

“Somos una compañía que tiene muy presente los principios de sostenibilidad y mejora para la vida de las personas”, expuso Ernest Quingles, vicepresidente de Epson, que subrayó el compromiso de la empresa de ser un “elemento fundamental de contribución a la sociedad”.

Un ejemplo de ello es la decisión que Epson tomó hace ya cinco años con la que se prioriza la impresión con inyección de tinta ante la impresión láser. Las impresoras de tinta utilizan emulsión de pigmento y agua, un sistema que, en palabras del Quingles, “existe desde la prehistoria y es biodegradable”.

Otra de las iniciativas sostenibles que concretó el vicepresidente de Epson durante su ponencia fue la de “hacer renacer el papel impresor”. Un proceso que, a diferencia del papel reciclado, no requiere agua y, por tanto, ayuda a preservar “uno de los recursos naturales más escasos en el mundo”, sentenció.

.