La importancia de los beneficios sociales en los trabajadores: a propósito de la cesta de Navidad en Fujitsu

Tomàs Rubió
Director Académico del Máster en Dirección de Recursos Humanos en las Organizaciones de la UPF Barcelona School of Management

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En cualquier organización, las direcciones deberían estar dispuestas a conocer y entender las necesidades y expectativas de los trabajadores. Saber gestionar su estado de ánimo puede llegar a ser más productivo que aumentarles el sueldo. Sabemos que los beneficios sociales y el salario emocional desempeñan un papel importante como elementos motivacionales para los profesionales jóvenes.  Así, mediante el “Employer Branding” la empresa buscan ofrecer una imagen atractiva para los mejores talentos, reducir su rotación y aumentar el compromiso. 

El estudio, Randstad Employer Brand Research 2019, relacionado con la captación del talento señala que, además de un salario atractivo, el 62% de los españoles se decanta por una empresa u otra en función de los beneficios sociales que se les ofrecen en cada caso. Siendo el siguiente factor en la escala de intereses la conciliación entre la vida laboral y familiar (44%).

En cualquier organización, las direcciones deberían estar dispuestas a conocer y entender las necesidades y expectativas de los trabajadores.
Saber gestionar su estado de ánimo puede llegar a ser más productivo que aumentarles el sueldo.

La conciliación, la facilidad de acceso a los diferentes niveles con estructuras más planas, la participación en decisiones, la equidad de género, la comunicación interna, la delegación de funciones o los programas formativos, etc., configuran esa nómina paralela que sirve para vincular emocionalmente a los trabajadores. A través de estas acciones denominadas “Employee Experience” las empresas compiten para retener y comprometer a los mejores profesionales.

Acabamos de tener un ejemplo de la relevancia que este tipo de factores suponen para los empleados. Los trabajadores de Fujitsu han llevado su caso hasta el Tribunal Supremo. Nos referimos al caso de una multinacional japonesa líder en el sector de las TIC, con delegación en España, a la que la Sala de lo Social del mencionado Tribunal ha resuelto que es un derecho de sus 1600 trabajadores recibir la cesta de navidad del año 2016, unilateralmente suprimida por la compañía. El Tribunal considera que, al haberse entregado desde el inicio de la actividad, excepto en el 2014 que se cambió por un cheque regalo, pasaba a considerarse un derecho consolidado del trabajador.

Las grandes multinacionales acostumbran a tomar decisiones muy lejos del lugar donde estas se aplican. Negar la evidencia del Lote como parte de un salario emocional es un error que ha tenido que corregir un tribunal. El valor simbólico de una cesta navideña, que podemos relacionar con otros aspectos que surgen emocionalmente casi de manera espontánea en estas fechas: la comida con los compañeros, el regalo del amigo invisible..., favorece el sentido de pertenencia a la compañía y el rendimiento laboral. Cuando se entienden las necesidades emocionales de los trabajadores, y el salario va acompañado de ventajas menos tangibles -pero igualmente reconocedoras del esfuerzo laboral- la empresa está fortaleciendo el vínculo relacional, mejora el clima laboral y adquiere un rostro más humano.

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