“Se empieza a ver luz al final del túnel, y esta luz es de la investigación de las vacunas”

“Se empieza a ver luz al final del túnel, y esta luz es de la investigación de las vacunas”. Así ha iniciado el Director del Máster en Economía de la Salud y del Medicamento de la UPF Barcelona School of Management, Jaume Puig-Junoy, el webinar Vacunas SARS-CoV-2: una visión microbiológica, que ha contado con la presencia de José L. Pérez Sáenz, microbiólogo y exjefe del servicio de microbiología en el Hospital Universitari Son Espases de Palma.

En este webinar, los expertos han analizado los retos a los que se ha enfrentado la investigación de vacunas; han revisado las tecnologías punteras que aparecen en el horizonte científico; han comentado el estado de las distintas vacunas en desarrollo y han comentado las certezas e incertidumbres de la vacunación y proyección de cara al futuro.

“Hemos conseguido un avance muy rápido, quizás nunca se había conseguido un avance así”, ha afirmado Puig-Junoy, quien ha subrayado que “las vacunas de rna representan un avance disruptivo también en otras áreas médicas”.

"Cuando se comunica un avance científico (como la vacuna) hace falta contar la incertidumbre a la que va asociada"

A "día de hoy, en el mundo se han vacunado 40 millones de personas, el 0,5% de la población, es poco. Ya hay tres vacunas aprobadas por reguladores exigentes. Si se aprueban tres más, en este escenario a final de 2021 se podría haber vacunado 4 de cada 5 personas en el mundo, pero las campañas de vacunación tienen un peligro: las personas que se niegan a vacunarse, por eso es necesario recordar que cuando se comunica un avance científico (como la vacuna) hace falta contar la incertidumbre a la que va asociada", ha comentado el profesor de la UPF-BSM.

“Después de una primera oleada de vacunaciones, habrá retos en la economía de la salud, un reto ético sobre prioridades de vacunación, reto logístico y hará falta poner incentivos para que la población se vacune para mejorar su éxito”, ha añadido Puig-Junoy.

Vacunes

Por su lado, Pérez Sáenz, entrando en materia, cuenta que para controlar la pandemia las intervenciones pueden ser farmacológicas -vacunación, qumioprofilaxis o con tratamientos- y no farmacológicas -medidas ambientales, higiene, protección individual, distanciamiento social, restricción de movilidad, etc.-

Ha comentado el modelo del queso suizo, que pretende reformular la probabilidad compuesta. Con respecto al covid, cada intervención individual (capa) es imperfecta y las múltiples lonchas facilitan el éxito en el control de la infección.

Pero bajando más concretamente al detalle de las vacunas, Pérez ha contado como funciona la respuesta inmune en las vacunas y los tipos que existen. El experto ha contado que las vacunas contra los virus replicativos -como el ébola-, tienen ventajas como que su producción industrial no requiere el manejo de material infectivo, pero, por la contra, la respuesta inmune frente al virus vehiculizador puede inferir en la del virus vehiculizado. En el caso de los virus no replicativos como la covid-19, cuenta que son vacunas seguras en otras aplicaciones biomédicas, pero, como inconveniente, apunta que “la respuesta inmune puede ser menos potente y menos duradera”.

En el caso de vacunas de ARN, como para el SARS-CoV-2 los costes y adaptabilidad a la producción industrial masiva son ventajas claras, pero la inexperiencia en la práctica y la inestabilidad del producto final son los principales inconvenientes. Otro tipo de vacuna que también se puede usar para la covid-19 son las de ADN, con ventajas como el bajo coste, adaptables a producción industrial masiva y su seguridad. El inconveniente en este caso es la forma de administración compleja.

“El coronavirus marcará un antes y un después en la investigación de las vacunas”

“El coronavirus marcará un antes y un después en la investigación de las vacunas”, ha afirmado. Las etapas de desarrollo de una vacuna anteriormente podía llegar a comportar hasta diez años, de modo que el covid ha marcado la historia: “En once meses mal contados hemos tenido vacunas!”.

El experto ha seguido comentado alguno de los retos de la investigación a los que los científicos y laboratorios se han tenido que enfrentar al largo del proceso hasta desarrollar las vacunas contra la covid-19.

Pérez ha seguido con las preguntas sin respuesta en la actualidad:

  • Naturaleza y duración de la inmunidad/protección: eficacia de las vacunas a largo plazo.
  • Determinar un marcador robusto de protección: ¿Ac neutralizantes?
  • Seguridad a largo plazo (VAED-enfermedad potenciada por la vacuna, etc.)
  • Eficacia y seguridad en grupos especiales: niños, adolescentes, gestantes, inmunodeprimidos.
  • Eficacia de la vacuna en la prevención de la infección asintomática.
  • Eficacia de la vacuna fuera del contexto de medidas no farmacológicas.
  • Mayor experiencia en grupos raciales/étnicos.
  • Ampliar la experiencia en personas mayores.
  • ¿Hay que vacunar a los que han pasado la infección/enfermedad?
  • ¿Vacunar a los participantes del grupo placebo de los ensayos clínicos?
  • ¿Cómo manejar a las personas que no reciben la 2ª dosis?

Finalmente, el microbiólogo se ha preguntado por qué ha sido posible todo esto. La respuesta la atribuye a diversos factores:

  • Por la importancia del problema.
  • Creación de consorcios clínicos: investigación, industria, gobiernos.
  • Solapamiento de las fases de investigación y manufactura.
  • La prevalencia de la infección/enfermedad a consecuencia de la situación de pandemia.
  • Aprovechar experiencias previas (gripe, ZikaÉbola, etc.).
  • Por el poder de la ciencia y el conocimiento.

“A ver si aprendemos la lección”, ha finalizado.

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