Fake News: ¿peligro existencial para las democracias y el planeta?

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Alexandra Theben
Profesora Tenure Track
Profesora en el Full Time MBA
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Vivimos en un mundo en el que las tecnologías modernas e Internet proporcionan un acceso inmediato a la información desde cualquier lugar del mundo. El Día Internacional del Acceso Universal a la Información, introducido en 2015 por la UNESCO, se celebra anualmente el 28 de septiembre para garantizar el acceso público a la información y la protección de las libertades fundamentales. 

Aunque se suponía que Internet iba a liberarnos, es posible que nos haya confinado. La difusión de noticias falsas se considera una amenaza real para la libertad y la democracia. El Club de Roma, un colectivo de destacados pensadores, considera incluso que la desinformación es una amenaza más peligrosa que el cambio climático. Su último informe, "Earth for All", aborda las medidas más importantes con las que todavía sería posible un futuro digno para la humanidad. 

"El reto más importante de nuestro tiempo no es el cambio climático, la pérdida de biodiversidad o las pandemias, sino nuestra incapacidad colectiva para distinguir entre realidad y ficción"

Cincuenta años después de su influyente informe sobre la congestión de la Tierra, los investigadores del Club de Roma han vuelto a simular el futuro de la humanidad. Según los expertos, todavía es posible dar un giro a la evolución negativa, y nuestro futuro depende, sobre todo, de "cinco giros extraordinarios para crear bienestar para todos en un planeta (relativamente) estable":

  1. Acabar con la pobreza
  2. Eliminar la desigualdad
  3. Empoderar a las mujeres
  4. Constituir un sistema alimentario saludable para las personas y los ecosistemas
  5. Garantizar la transición a las energías limpias

Otro factor que consideran muy importante es una "educación que enseñe el pensamiento crítico y el pensamiento sistémico complejo, tanto a las niñas como a los niños". 

El papel de las emociones en la desinformación

En 2013, el Foro Económico Mundial incluyó la "desinformación digital" como una de las diez tendencias a seguir en 2014. Resultó ser premonitorio, dado el papel nada despreciable que desempeñó la manipulación informativa cuando Moscú se anexionó Crimea. Su importancia ha crecido desde entonces, en particular sobre las "sorpresas" políticas de 2016, como el hecho de que casi nadie parecía haber previsto el Brexit y la elección de Trump. 

Antes de 2017, la desinformación rara vez era un tema de análisis primario en la investigación académica. Pero los acontecimientos de 2016 y sus consecuencias suscitaron un gran interés por el tema en una amplia gama de disciplinas, como la comunicación, la ciencia política y la ciencia de la información. La propagación de la desinformación que se produjo durante la pandemia y las recientes agresiones rusas a Ucrania han llevado a una serie de partes interesadas, incluidas las empresas tecnológicas y la sociedad civil, a firmar un código de prácticas reforzado sobre la desinformación para crear un entorno en línea más transparente, seguro y digno de confianza. 

"Internet ha facilitado la publicación de historias falsas y las redes sociales han facilitado su difusión"
Ben Nimmo (2018)

Cuando la información falsa se crea y se difunde con la intención de engañar intencionadamente al público o de causarle daño, se convierte en una desinformación peligrosa. Es entonces cuando debemos reaccionar a todos los niveles de la sociedad, de forma conjunta, para atajar el problema. El desarrollo exponencial de las plataformas digitales ha aumentado considerablemente el riesgo de manipulación de la información de varias maneras. Para aumentar el tiempo que los usuarios pasan en línea, las plataformas han desarrollado tecnologías que, por ejemplo, nos emparejan con el contenido patrocinado que tiene más probabilidades de hacernos reaccionar y hacer clic para seguir navegando (técnica de emparejamiento). 

El principal canal de consumo de noticias por parte de los jóvenes son las redes sociales. El problema es que para la mayoría de los usuarios, estas plataformas son los "guardianes" de la web, las vías de acceso al resto de Internet. Las redes sociales se han convertido, de facto, en "curadores de noticias". Además, la desinformación está diseñada específicamente para hacerse viral. Está escrita con un estilo espectacular, emocional y a menudo alarmista, jugando con el miedo y la ansiedad, elementos a los que generalmente no se da tanta prioridad en el ámbito de las noticias reales. Por tanto, son nuestros prejuicios cognitivos los que contribuyen en gran medida a la difusión de las noticias falsas. 

Los jóvenes consumen noticias, principalmente, a través de las redes sociales. Hay que tener en cuenta que la desinformación está específicamente diseñada para hacerse viral, redactada con un estilo espectacular, emocional y a menudo alarmista 

La desinformación se aprovecha de una pereza intelectual natural, caracterizada por no ejercer sistemáticamente el pensamiento crítico y por elegir transmitir la información de forma ingenua sin buscar pruebas que la respalden. Tendemos a favorecer la información que confirma nuestras suposiciones preexistentes, apoya nuestras posiciones y no ofende nuestra sensibilidad. Este fenómeno se conoce comúnmente como "sesgo de confirmación", una debilidad de comportamiento que se despliega ampliamente en el campo de la publicidad. Hay elementos de la sociología, la antropología, la psicología, la neurociencia, la alfabetización mediática y mucho más en ese impulso de compartir información con tus amigos y familiares. La investigación ha explorado diversas técnicas para combatir la desinformación, incluyendo experimentos que prueban el efecto de diversas medidas de protección. 

Experimento para comprobar la evaluación crítica de las noticias en redes sociales

El objetivo principal de este estudio era conocer hasta qué punto la información de la fuente y un mensaje de protección (una advertencia sobre noticia falsa) tienen un efecto en la evaluación crítica de los usuarios holandeses de Facebook. Este estudio demostró que la información de la fuente influye en la medida en que alguien evalúa críticamente los mensajes (de noticias) en Facebook. De acuerdo con nuestras expectativas, los participantes evaluaron más críticamente un mensaje de noticias cuando fueron expuestos a una fuente poco fiable en comparación con una fuente fiable. 

El estudio muestra que la inclusión de medidas de protección (información sobre la fuente o un aviso de noticia falsa), podría no afectar en la evaluación crítica del contenido

Sin embargo, también esperábamos que un mensaje de protección que precediera a la desinformación en Facebook tuviera un efecto positivo en la evaluación crítica de los participantes y no fue así. Esto podría significar que las soluciones actuales ofrecidas por la Comisión Europea y las grandes plataformas de medios sociales que prometen incluir mensajes de protección para mejorar la evaluación crítica con el fin de hacer frente a la difusión de la desinformación podrían tener una eficacia limitada, ya que la mayoría de las personas creían que el mensaje seguía siendo válido y creíble. Este estudio demostró que la inclusión de medidas de protección de este tipo podría, de hecho, no afectar a la evaluación crítica. 

A pesar de los resultados positivos de un mensaje protector encontrados anteriormente, el estudio no encontró ningún efecto de un mensaje protector en el procesamiento crítico de la información de las noticias. Una posible explicación es que el flujo de los participantes, mientras leían las noticias de Facebook, no se había interrumpido y, por tanto, no habían procesado el mensaje protector con suficiente atención. 

Pese a las evidencias previas, parece que un mensaje de protección no contribuye a la lucha contra la desinformación en línea, ya que los usuarios no lo reciben con suficiente antelación y no lo procesan

Los resultados de esta investigación sirven de consejo para que Facebook muestre la fuente de forma más destacada, de modo que los usuarios puedan ver rápida y fácilmente de dónde procede un mensaje (de noticias). Sorprendentemente, los participantes consideraron que la desinformación era más precisa cuando procedía de una fuente de noticias fiable, lo que implica que las fuentes de noticias fiables nunca deberían incurrir en estas prácticas. Necesitamos más investigaciones que estudien el reconocimiento de la fuente como intervención cuando pretendemos estimular el procesamiento crítico de los mensajes informativos. 

Formas de combatir la desinformación

Por desgracia, la desinformación ha llegado para quedarse. Se puede crear información falsa y engañosa sobre casi todo. Para luchar eficazmente contra la manipulación de la información, es necesario, en primer lugar, identificar las raíces del problema. La Unión Europea (UE) ya ha reforzado sus esfuerzos para contrarrestar las campañas de desinformaciones rusas con su sitio web "Lucha contra la desinformación". Además, el código de buenas prácticas reforzado firmado en junio de 2022 reunió a toda una serie de actores para comprometerse voluntariamente a luchar contra la desinformación. 

Luchar eficazmente contra la manipulación de la información requiere, en primer lugar, identificar las raíces del problema

Sin embargo, también podemos poner de nuestra parte: pensar antes de compartir, cuestionar la fuente de las afirmaciones, comprobar los hechos y practicar la higiene de la información. La higiene de la información puede frenar la difusión de información engañosa y perjudicial, especialmente en redes sociales. La coordinación con tres actores clave seguirá siendo fundamental en la lucha contra la desinformación: las empresas tecnológicas, la sociedad civil y los verificadores de hechos, así como las instituciones académicas. Estas últimas deben, especialmente, enseñar la importancia del pensamiento crítico y la visión de conjunto.