Eva Güell: "Editar en la era digital es entender que los lectores deben poder elegir en qué formato leen nuestros libros"

  • Hablamos de edición digital con Eva Güell, profesora del Máster en Edición de la UPF Barcelona School of Management y Directora de Marketing y Negocio Digital en Anagrama

¿Leemos poco o leemos más que nunca? Si hablamos de libros, los índices de lectura indican una ligera tendencia al alza. Según el último informe de la Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libreros, el número de lectores de libros en papel alcanza el 61,8% de la población y en soporte digital crece año tras año y ya alcanza el 23,2%.

Y es que los hábitos de consumo cambian y se adaptan a los nuevos formatos: ebooks, audiolibros, aplicaciones... De todo ello, hablamos con una de las personas que más conoce y está al corriente del sector digital del libro: Eva Güell, recientemente nombrada directora de Marketing y Negocio Digital de la Editorial Anagrama. Anteriormente, había sido la responsable del área Digital de la División Editorial de Librerías del Grupo Planeta. Es exalumna y profesora del Máster en Edición de la UPF Barcelona School of Management. Hace 15 años que se dedica al mundo del libro.

Hoy impartes clase en la misma aula donde fuiste estudiante.

Si, yo hice el Máster en Edición en 2006, a los pocos años de comenzar a trabajar en el sector. Enseguida entendí que necesitaba una formación que me enseñara cómo funcionaba el mundo editorial, sus empresas y su cadena de valor. Creo que fue una decisión fundamental que me ayudó muchísimo en mi trayectoria posterior: me proporcionó unas coordenadas que me han permitido entender dónde estaba en cada momento y decidir hacia dónde iba con más conocimiento de causa. Hoy intento devolverlo a las nuevas generaciones.

¿Cómo te orientaste hacia el ámbito digital del mundo editorial?

La oportunidad me llegó un poco sin buscarla, en un momento en el que necesitaba una evolución en mi trayectoria, muy orientada hasta entonces a la distribución del libro impreso en el mercado español. Me ofrecieron formar parte del equipo digital de Planeta y di el salto. Pensé que, fuera como fuera, el futuro pasaba por allí. Es una oportunidad que siempre he agradecido haber tenido y haberla sabido aprovechar.

¿Cuáles son los cambios más importantes que has presenciado en este ámbito?

Al principio todavía estábamos en un momento de definición de los diferentes modelos de negocio y de aprendizaje en lo relacionado con las plataformas tecnológicas y los formatos. Aunque muy centrados en el ebook, con el que experimentamos muchísimo a nivel de formatos, y definiendo las reglas de juego en los diferentes modelos de negocio; y más tarde poniendo en marcha el proyecto de los audiolibros. Esta fue una experiencia realmente interesante porque nos permitió descubrir un mundo, el del audio, completamente nuevo para nosotros y muy artesanal, lleno de profesionales apasionados por su trabajo (los narradores y los estudios de grabación).

Es evidente que han surgido nuevas formas de lectura ... ¿A qué se debe el auge del audiolibro?

Ahora mismo se dan unas circunstancias que han permitido que este mercado arranque con fuerza también aquí: la combinación entre la capacidad de los smpartphones, la mejora de las conexiones móviles, el consumo de contenidos audiovisuales a través de los smartphones y el modelo de suscripción a cambio de consumo ilimitado, por un lado; y por otro, la llegada a nuestro mercado de plataformas especializadas en ofrecer audiolibros y que los editores nos hemos puesto a sonorizar nuestros catálogos con unos estándares de calidad muy altos. Es el cóctel perfecto. En paralelo, todas las empresas tecnológicas están desarrollando proyectos estratégicos alrededor de la voz como herramienta para interactuar con nuestros dispositivos y los buscadores. Todo nos empuja a participar en esta línea de negocio con nuestras propias estrategias.

Sin embargo, parece que el sector editorial se haya resistido a la digitalización ...

Creo que ha habido mucha desconfianza generada por el riesgo de la piratería y por el desconocimiento de cómo trabajar con plataformas tecnológicas. Y en este sentido han sido los grandes grupos editoriales los que han tenido la capacidad de abrir camino y batallar, mucho, para que las empresas tecnológicas entendieran nuestro sector y aceptaran ciertas reglas de juego. También ha llegado un momento en el que hemos aceptado que el problema de la piratería no lo podemos resolver solos ni nos puede paralizar.

¿Qué significa editar en la era digital?

Somos un sector construido alrededor de un oficio, el de editar, que no ha cambiado sustancialmente ni lo hará, ya veces esto puede dar la falsa percepción de que los cambios de nuestro entorno no van con nosotros, cuando dependemos de ellos igual que el resto de industrias. Editar en la era digital no es más que hacerlo tratando de incorporar estas nuevas herramientas tecnológicas y mirando de escuchar a nuestros lectores para llegar hasta ellos por los canales que utilizan en cada momento y con los formatos en los que leen. La misión del editor sigue siendo la de posibilitar que sus autores lleguen al máximo número de lectores posibles. A nivel de modelos de negocio, debemos velar siempre por una adecuada retribución a los autores por las lecturas en cualquier formato.

El auge de la edición digital ropa lectores a la edición en papel o amplía los modelos de negocio?

Creo que la clave es entender que hoy los lectores quieren poder elegir en qué formato leen nuestros libros, y nosotros les tenemos que poder ofrecer. Dar la espalda a esta realidad del mercado me parece arriesgado, aunque es cierto que no siempre es fácil.

En Estados Unidos están viendo, por ejemplo, que a través del audiolibro les están llegando nuevos lectores que no compraban libros. Creo que hay más riesgo de canibalización en determinados modelos de negocio o el uso que se hace, que en los formatos en sí.

Hay una apuesta clara desde el sector editorial para las publicaciones digitales, audiolibros y e-books.

Hoy, sí. Sin duda. Cada uno desde sus capacidades, pero sí. Aunque todavía hay editores que deciden no digitalizar nada como parte de su estrategia.

Como profesora de edición digital en el Máster en Edición de la UPF Barcelona School of Management, ¿cómo explicas a los alumnos la transformación digital del sector?

Trato de explicarles el contexto en el que nos estamos moviendo a nivel global y tecnológico, y cómo estos cambios nos están impactando en nuestro negocio, y sobre todo, en cómo han cambiado y nos impactan nuestros hábitos de consumo de contenidos. Creo que es muy importante que las editoriales, cada una desde su idiosincrasia, sean capaces de adaptarse a esta evolución, incorporando las herramientas que hoy nos proporciona la tecnología para ser más eficientes, y llegar más y mejor a los lectores (los que ya nos conocen, y los que no nos han comprado o leído). A nivel de marketing las herramientas son infinitas y muy potentes.

¿Qué debe tener en cuenta una editorial ante el cambio digital?

Información y formación: la primera es clave a la hora de poder hacer frente a todos los retos que tenemos por delante, tratar de conocer el alcance de cada decisión que tomamos. Y la segunda fundamental porque somos un sector curiosamente poco orientado a formar a nuestros equipos, y el entorno digital requiere unos conocimientos específicos y especializados que se deben saber incorporar para poder innovar desde dentro. Invertir en la formación de los equipos es la mejor inversión de futuro para una empresa.

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